La vida es·pera
Nos pasamos la vida esperando.
De acuerdo, hablaré en singular: me paso la vida esperando.
aiinss...distancia, distancia...
La escapa·ratista espera:
El rugir del despertador a las siete en punto de la mañana al irse a dormir. (¿No es resulta tremendamente triste? Cada noche antes de dormir, piensa en el tinoninoni de su móvil (que es en realidad lo que ella utiliza para despertar)...pa dormir "relajá"; eso sin mencionar su último pensamiento nocturno: "me quedan X horas para levantarme"). Agonias caseras.
El hueco en la rotanda que le permita pasar para poner rumbo al trabajo. Cada mañana lo mismo, unos minutos eternos, hasta que por fin consigue meter el morro del coche y lanzarse a la carretera rumbo al subte. Luego espera unos minutos al metro, pero como el metro de Madrid vuela, de eso no va a quejarse (si es que se está quejando, que creo que no, simplemente cuento lo que espera). Agonias urbanas-cotidianas.
La hora del café, la del a comida, nuevamente el café. La hora de salir. (Ésta no la espera, la desespera). Agonias laborales.
Una llamada con invitación a cañas incluida. Esto lo espera todos, absolutamente todos los días, porque para irse de cañas la escapa·ratista siempre tiene tiempo. Una llamada y un buen plan. Una llamada y punto (que ella llama, y mucho). Tele-agonías
Espera alegrías, sólo alegrías. Las penas vendrán de todos modos, así que para qué esperarlas y mucho menos desesperarlas. Nada de anticipar agonías, bastante tenemos con lo que tenemos.
Espera el momento, el capricho, el antojo, una palabra, un beso, una sonrisa, que un desconocido le regale flores, que su desodorante no le abandone, la temporada de nieve y las montañas blancas, Amsterdam en noviembre, hueco para volver a Londres, Formentera ¿en diciembre? El estreno de Corpse Bride. Que los días de lluvia lleguen y le pillen con paraguas. Agonías varias.
La escapa·ratista con él no espera, es·manzana. Fruta prohibida, pero que le va a hacer si a los dos les gusta comerse a bocados. Espera que él desespere y decida marcharse igual que decidió aparecer. Desespera por que, llegado el momento, no haya que decir nada. Agonía estrictu sensu
Espera que otros se decidan, y por que lo hagan pronto. La escapa·ratista se aburre. Sin agonias
Espera encontrar un sentido a esto que está escribiendo, o al menos que se lo encontreis vosotros.
Y dejar de esperar.
La vida espera, y para cada (es)pera...un (es)pero.

Haiku dijo
en la nevera
espera
la pera deseada
19 Septiembre 2005 | 10:53 PM